El diseño ergonómico depende tanto de los datos como de las sensaciones. Para determinar los niveles perfectos de suavidad y soporte, analizamos los datos de avanzadas pruebas de mapeo de presión e intensos ensayos con usuarios para perfeccionar la composición de nuestra espuma. Este enfoque meticuloso nos permitió crear un asiento que se siente excepcional y reduce eficazmente la fatiga durante largas jornadas.
Nuestras sillas están diseñadas pensando en los usuarios más exigentes, muchos de los cuales pasan más de 16 horas al día sentados. Una red de sensores avanzados de mapeo de presión nos permite estudiar cómo se desplaza y acumula la presión a lo largo de las horas, lo que nos permite optimizar la densidad y composición de la espuma para una distribución uniforme del peso y un alivio máximo de la presión.